Ante la voluntad por parte de los vecinos del pueblo de San Juan Chamelco de restaurar la ermita conocida con el nombre del “soldado”, el Aporte para la Descentralización Cultural (ADESCA) permitió iniciar una obra de rescate de un pequeño monumento que pudo haber servido de Garita aduanera durante la época colonial (quizás desde el siglo XVI). La investigación se desarrolló entre el Comité de San Juan Chamelco, los restauradores, el personal de ADESCA y la comunidad y fomento una intensa cooperación que desemboco en una excelente amistad. Sólo así fue posible conversar con las personas que nos permitieron conocer valiosos manuscritos que son guardados por miembros de la comunidad como un gran tesoro. Muchos de estos están escritos a mano, en castellano y otros en kekchí.